domingo, 1 de junio de 2008

LA INFORMACION

Usted puede tener buena voz, buenas iniciativas, saber de técnica y haber hecho cinco años de periodismo en la universidad. Pero si no siente algo por dentro, si no se mete en la magia del medio, si no disfruta el programa, nunca llegará a ser un buen radialista. Será un trabajador de radio, pero no un comunicador ni una comunicadora.

Antes de conocer los formatos, las técnicas, antes de aprender el lenguaje radiofónico, antes incluso de preocuparme por los contenidos de los programa, tengo que sentir en vivo deseo de relacionarme con el otro, de ganarme su confianza. Esto supone salir de mí y de mis códigos, para apropiarme del lenguaje y el humor y la manera de ser del público.

LA VERDADERA COMUNICACION NO COMIENZA HABLANDO, SINO ESCUCHANDO. LA PRINCIPAL CONDICION DE UN BUEN COMUNICADOR ES SABER ESCUCHAR

FINALIDAD DE LA INFORMACION
La información tiene una finalidad social. Una triple finalidad donde se juega, el sentido mismo del trabajo de comunicación que hacemos. Para eso establecemos tres objetivos básico de nuestro quehacer periodístico :

LA TRIPLE FINALIDAD DE LA INFORMACION

INFORMAR para formar
Hace unos años, cuando se afirmaba esto, pensábamos inmediatamente en los programas educativos, es decir, de salud, consejos para el hogar, campañas etc . Estos espacios de instrucción siguen siendo necesarios...

Pero hoy cuando hablamos de informar para formar nos estamos refiriendo, prioritariamente, a la formación de la opinión pública. A influir, a través de la radio, en la opinión pública. A generar o impulsar corrientes de opinión favorables a los intereses de las mayorías nacionales.

INFORMAR para inconformar
Ni el arte por el arte, ni la información por la información. Buscamos informar para inconformar, para sacudir las comodidades de aquellos a quienes les sobra y para remover la pasividad de aquellos a quienes les falta. Las noticias, bien trabajadas, aun sin opinión explícita, sensibilizan sobre estos graves problemas y mueven voluntades para resolverlos.

INFORMAR para transformar
Más que de crear conciencia, hablemos de consensos. Ése es el terreno propio de los medios masivos. La conciencia, implica una comprensión global del mundo y de sí mismo, hace referencia al entendimiento y la percepción intelectual. El consenso es más humilde, tiene que ver con sentimientos compartidos.

Una radio sí crea consensos sociales. Una emisora puede aglutinar la opinión pública en torno a ideas democráticas.. Puede influir poderosamente en las decisiones colectivas, articularse con los movimientos sociales y las organizaciones ciudadanas. Se trata —matrimonio indisoluble— de vincular la comunicación con el desarrollo local. .

Estos son los tres objetivos básicos de nuestro quehacer periodístico: informamos para formar opinión pública, para inconformar sobre la situación injusta que viven nuestros pueblos y para transformar esa insatisfacción en movilización ciudadana en pos de una mejor calidad de vida.